miércoles, 25 de noviembre de 2015

Sinestesia


Me han traido hasta aquí,
De broma en broma ya nunca más vi.
Sin saber a qué día atarlo,
Sin obtener respuesta por lo que hice.
Odio saberlo y odio olvidarlo,
Inevitable locura, la que siempre quise.

Ahora, amanece y me lías,
De crespos hechos y manos limpias.
Ayer, yo borracho en óleo,
Olvidé que casi me embriago en antaño.
Mañana, maniatado en pleno heleo,
Eché una vez más a beber agua del caño.

Delirio de días,
Ya no volver más.
Podré tener paz,
Paz,
       paz.

Más humo el que vino y se fue,
No tanto el efecto que brincando juré.
Te dije que siempre fue así,
Pirando a la realidad y renqueando hacia ti.
Así el fuego me quema en tu honor,
De noche el jardín fue más que colchón.
Y el vacío que ahí nos dio ron,
Nos puso en el cielo aquel fuego azul.
Oyendo texturas de piélago y tul,
Ya tocando en mi piel la escala mayor.