domingo, 5 de diciembre de 2010

El Sesentaicuatro


Aquellos días voló un explorador a estrellarse con la Luna,
Conoció unos bichos en el año de su cuna.

Bichos que llegaron a la cima y no cayeron,
Alto a ayudar a Pisa les pidieron ir de manos.
De Rusia con amor abordaron los decanos,
Que por primera vez cruzando el charco aventuraron.

Es culpable la joya que mató en este epigrama,
Pues no fue uno atrás cuando cargó la troja.
No compró amor porque se retuerce y grita que ama,
¡Estoy listo para morir en esta corte pintoja!
Él confesó haberle quitado la cabeza a la sirena,
Y a la jaula fue su cabeza, pimpinela roja.

Picasso terminó la cuarta cabeza de un barbudo,
Porque el nuevo Heleno no dió Chipre para turcos.
Engrilletaron con cadenas a aquel jurista corajudo,
Así escaparon veintitrés y treintaiuno reptasurcos.
Cinco de julio por isla play de honor en psicodelia,
Y en Britania el sol ha relevado al precursor de a dos.
Por vez primera Olimpia danzaba judo lúcida castalia,
Primera edición en diario mundo e ilustrados.

Ahogó ochocientos gritos por Vietnam el temerario,
Por veintitrés de doce en concepción audible ciego.
Luis ha descargado su anarquía en otro diario,
Su París a un Ernest hizo póstumo cortejo.
A Europa azul y negro la mojaron Sandro y Aurelio,
Así en Viena la ovación fue del gallego.

Empezó la trilogía del dólar músico y león,
A la noche de un día duro se le hizo oda.
Kubrick se dejó de preocupar y amó la bomba,
Y los tiempos cambiaron para el reverso de Orión.

En el ochentaisite vinieron un tal Dante y ese Andrés,
Hace cuarentaiseis años faltaban veintitrés.

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